Vos iluminista, yo, iluminado.
Vos romanticista, y yo, romántico.
Al final,
entre diferencias y similitudes,
antes de que pudiéramos apagar el velador,
se nos terminó la vela.
Y no pudimos conjugar el verbo.
8 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)