2 de mayo de 2006

El valor de las cosas auténticas

A falta de un impulso inicial, arranco en segunda para decirles a todos esta cosa que me pulsa dentro.

Me están sucediendo al rededor cosas bellísimas, que determinan un cambio epocal. Pero para explicar por qué es epocal, habría que volver atrás en el tiempo, y contar de cuando me fui de mi Palermo adoptiva para que me adoptara una Pàdova ártica que por mucho tiempo no me dio ni diez de bola. Tendría que narrar de todo el tiempo que pasé solo, sin amigos, sin reposo, sin una compañera y sin ninguna pasión por las cosas. Podría llamarlo “el período sin”, señado por la ausencia de las cosas basilares que llevan al bienestar interior.

Hoy, tres años después, me miro al rededor y veo que tengo lo que busqué por tanto tiempo.

Me miro al rededor y veo Cinzia, Lore, Andre.

Miro adelante y veo Glenda. Cercana y lejana, y aún así espléndida.

Enciendo la luz y veo a Mónica, Ricky, Julio. Veo las Silvias. Veo Brigitta, hermosa dentro y fuera. Pietro, Paolo y los otros santos. Veo a Màssimo, Federico, Luca y Anna, cada vez más cercanos.

Miro hacia atrás y veo a mi amada soledad, que se queda dormida, como una bestia que se da por vencida, tal vez porque es menos amada.

Estiro la mano y toco el resto. Infinitamente agradable y heterogéneamente protagonista.

Y escucho Franco Battiato que dice “de nuevo vivo”.

Y me doy cuenta de que mi felicidad viene de la existencia de mis amigos. De escuchar que me dicen “te quiero” y de sentir que me quieren.

Y me acuerdo de la metáfora de mi amigo Facundo: “el amor son tu ruedita y la suya girando juntas. Si la suya se detiene, vos podés estirar tu mano y hacérsela girar... pero no es justo”. Y lo que me enseñó Cinzia “amor quiere decir igual a”. Ambas cosas corresponden al principio de reciprocidad y equidad que se encuentran a la base de mis conviciones en materia de relaciones.

Hay dos realidades en nuestra vida:
1° y menos importante) los efectos que poseo,
2° y más importante) los afectos que poseo.

Dime con quién andas y te diré quién eres. Es por eso que soy rico, bello, bueno, y sobretodo muy buena compañía.

No hay comentarios.: